
El secreto profesional, ¡qué gran tema! No trabajo pero ya he tenido que firmar una claúsula de confidencialidad. Un contrato lleno de tecnicismos que casi no entiendo.
Me comprometo a no contar nada, a no sacar material, a no exigir propiedad intelectual de los aportes que pueda hacer. No entiendo nada pero sé que es una cosa importante.
Por lealtad, profesionalidad, compromiso. Algunos pueden verlo como un inconveniente pero es una forma de trabajar bien. En el mundo de la Comunicación jugamos con la propiedad intelectual, con la intimidad de cada medio.
El secreto puede convertirse en ocasiones en un incordio, una barrera que "necesitas" romper. En ese momento hay que recordar el papel que tuviste delante, el bolígrafo o la pluma, tu firma. Es algo mío, de mi empresa, de mi equipo.
Me comprometo a no contar nada, a no sacar material, a no exigir propiedad intelectual de los aportes que pueda hacer. No entiendo nada pero sé que es una cosa importante.
Por lealtad, profesionalidad, compromiso. Algunos pueden verlo como un inconveniente pero es una forma de trabajar bien. En el mundo de la Comunicación jugamos con la propiedad intelectual, con la intimidad de cada medio.
El secreto puede convertirse en ocasiones en un incordio, una barrera que "necesitas" romper. En ese momento hay que recordar el papel que tuviste delante, el bolígrafo o la pluma, tu firma. Es algo mío, de mi empresa, de mi equipo.
